Si alguna vez la naturaleza no ha hecho un trabajo perfecto – usted puede hacerlo con los tupís de MARTIN.


Tan diversas como las formas de un macizo montañoso – sus posibilidades para realizar formas nuevas. Para conseguir dibujos de fresado tanto sencillos como complejos de un modo rápido y efectivo, lo que mejor le vendrá será su destreza artesanal y un tupí de MARTIN. Sea cual sea el tupí por el que se decida, le garantizamos que el resultado será perfecto.

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¿Para qué se sigue necesitando hoy un tupí?
 
El tupí, ya sea con huso inclinable o fijo, es una importante máquina para empresas artesanales e industriales medianas cuando se trata de trabajos que se pueden realizar en una pasada. Apenas existe otra máquina que se pueda utilizar de un modo tan versátil como un tupí moderno.
 
Describir con palabras las posibilidades de un tupí MARTIN es prácticamente inútil debido a sus múltiples aplicaciones. Lo que tienen en común todos los ámbitos de aplicación es que los trabajos se realizan en una pasada. Aquí reside el gran potencial de la máquina, ya que incluso los trabajos más complejos se pueden llevar a cabo con un coste mucho menor que, por ejemplo, con caros centros de mecanizado. Gracias a la moderna tecnología de control se pueden reducir al mínimo los tiempos de preparación, al tiempo que se incrementa tanto la exactitud de repetición como la seguridad en el proceso a niveles máximos.
 
Un elemento especialmente destacado de los tupís de MARTIN es la tecnología de control. Mediante el uso de tecnología con pantalla táctil, los tupís de MARTIN se caracterizan por su rápido y seguro manejo pese a su extraordinario rendimiento. MARTIN siempre ha hecho especial hincapié en entregar al usuario una herramienta especialmente adaptada a sus necesidades. La principal tarea del control con pantalla táctil de MARTIN consiste en reducir los tiempos de preparación mediante la asistencia necesaria al operador.
Allí donde ayer el operador aún tenía que realizar trabajos de medición y de ajuste en torno a la herramienta, con el consiguiente gasto de tiempo, hoy recibe asistencia de un sistema electrónico de manejo intuitivo. Con hasta seis ejes mostrados y controlados electrónicamente, el tupí contribuye hoy de manera decisiva a incrementar la eficiencia en el taller. La reducción de los tiempos de preparación en hasta un 80 % en ajustes de perfil complejos con el huso inclinado han dejado de ser algo inusual. Incluso perfiles tan simples como un rebajo se pueden ajustar hasta un 20 % más rápido. La preparación ha dejado de ser un juego de ensayo y error; ahora encaja incluso la primera pieza.
 
Para optimizar el guiado y el transporte de las piezas, MARTIN recurre a algunos inventos pioneros. Los exclusivos anillos de mesa eléctricos, por ejemplo, se pueden adaptar continuamente de forma rápida y eficiente a sus herramientas. Esta opción resulta especialmente útil en un tupí, ya que aquí, la apertura de mesa también se puede adaptar de forma ideal a la herramienta inclinada.
 
El tope de fresar guiado a ambos lados garantiza la máxima precisión justo allí donde se necesita. En la versión básica, los ajustes se llevan a cabo con un volante según el indicador digital calculado en el control, mientras que la variante motorizada permite el control completamente electrónico. Si tuviera que retirar el tope de la mesa de la máquina, por ejemplo para fresar en el anillo de arranque, no será necesario referenciarlo de nuevo cuando vuelva a montarlo gracias a los precisos y fiables ajustes mecánicos.
El soporte de avance posicionable mediante motor eléctrico con su sofisticado mecanismo de encastre constituye un verdadero alivio. El ajuste de altura del aparato de avance se puede determinar y ejecutar fácilmente a través del control, y también se puede integrar en los programas. El ajuste de profundidad del avance se lleva a cabo de forma muy sencilla gracias a la guía con alojamiento de bolas. Y si no se necesitara el avance, se puede apartar girándolo hacia un lado, sin por ello perder los ajustes realizados previamente.
 
Un tupí de MARTIN se siente como en casa incluso en modernas empresas de construcción de ventanas de madera. Equipado con un sólido carro deslizante, se pueden realizar trabajos de ranurado, espigado y contraperfilado de forma rápida, segura y con la máxima precisión. Según las necesidades, se ofrecen dos mesas de tamaño diferente.
 
En los casi 100 años de historia de la empresa se han presentado muchos inventos relacionados con las máquinas tupí, y algunos de ellos incluso han servido como base para la normalización.