Tan duraderas y efectivas como la naturaleza: escuadradoras de MARTIN.


Aquel que se dedique a procesar la madera tiene que amarla. Le debe gustar la diversidad y el calor, y sentirse fascinado por las innumerables aplicaciones de esta materia prima tan antigua. Para estas personas especiales hemos construido escuadradoras especiales que no solo le facilitarán el trabajo hasta límites insospechados, sino que además le garantizan un perfecto resultado final.

La escuadradora, una máquina imprescindible en todo taller.
 
En las empresas artesanales e industriales medianas, la escuadradora ocupa un puesto muy importante, ya que sigue siendo una de las más importantes máquinas estándar, si no LA más importante, en toda carpintería/ebanistería. El desarrollo técnico permanente, como la inclinación a ambos lados inventada por MARTIN en 2006, y la imbatible flexibilidad, convierten a la sierra en una máquina todoterreno imprescindible en cualquier taller.
 
Las escuadradoras de MARTIN sorprenden por su extraordinaria robustez, su sofisticada tecnología y su excelente valor intrínseco. En el sector es un hecho bien conocido que una MARTIN funciona con la máxima precisión y productividad. Esto se consigue con modernos conceptos de control, ingeniería mecánica de alta calidad y detalles que responden a las necesidades prácticas.
 
Una sierra circular MARTIN se puede adaptar perfectamente en todos los sentidos a las necesidades de un taller. Si está buscando un grupo incisor, un determinado ancho de corte o una longitud de corte especial, en MARTIN encontrará lo que necesita.
 
 
En nuestro tope paralelo, por ejemplo, encontrará siempre una escala. Y es que nuestros topes paralelos motorizados de categoría premium también se pueden ajustar a mano en cualquier momento, de forma rápida y sencilla. Así ahorrará tiempo. En la posición más exterior, solo tiene que bajar el tope, opcionalmente incluso desde la posición de manejo. Como alternativa al motor eléctrico se puede decidir también por nuestro volante para ajustar el tope paralelo. Una función que solo encontrará en MARTIN.
Una característica especial de la mesa corrediza de MARTIN es el guiado forzado de acero. Este principio de guiado, que ha ido evolucionando de forma permanente, se utiliza en nuestras escuadradoras desde 1959. La ventaja imbatible de este sistema es la ausencia de juego y un deslizamiento suave de la mesa a largo plazo. El hecho de que las superficies de deslizamiento templadas se impregnen con una ligera capa de aceite es una característica de calidad especial. Se evita con ello que se adhiera polvo y suciedad en las vías de deslizamiento, ya que el movimiento de la mesa garantiza una autolimpieza permanente. Otra importante característica de calidad es la renuncia a cualquier tipo de pieza de plástico en este componente tan importante para la calidad del corte. El labio de mesa atornillado, único y exclusivo de MARTIN, permite “subsanar” fácilmente los daños causados por los discos de sierra de gran tamaño. La mesa se puede bloquear cada 20 mm, pudiéndose así fijar justo en la posición que más razonable sea en cada momento. Al trabajar con calibres de corte, al colocar material, etc., la mesa se encuentra siempre justo en la posición que se necesita.
 
 
Las alturas de corte de nuestras sierras varían entre 130 y 204 mm, según el diámetro del disco de sierra y del modelo. Según el modelo, el disco de sierra se puede inclinar hacia la derecha hasta 46° o en ambas direcciones hasta 46°. Proporciona así una flexibilidad perfecta desde el primer segundo.
 
La principal tarea de una escuadradora es, como su propio nombre indica, cortar piezas a escuadra. Pero aquel que estudie las posibilidades de la máquina con más detalle verá que con esta máquina se pueden realizar también encajes, ranuras, cortes de brochales, falsos ingletes, uniones de ranura o machihembradas, cortes de dimensiones en cadena y mucho más. Solo que, en la actualidad, se ofrecen eficientes asistentes para este tipo de aplicaciones. Asistentes que guían al operario de manera intuitiva por la correspondiente tarea que se va a realizar. Lo único que esto requiere es que el operario sepa qué asistente es el apropiado para cada tarea. Cuando el operario ha hecho su elección, los asistentes electrónicos despliegan todo su poder. La productividad aumenta y la tasa de fallos disminuye.
Otro aspecto que ha ido cobrando importancia a lo largo de las últimas décadas es la seguridad en el trabajo. Gracias a los numerosos desarrollos, opciones y accesorios, las escuadradoras han evolucionado hasta convertirse en máquinas relativamente seguras. En las máquinas modernas, la altura y el ángulo de corte se referencian automáticamente respecto a los topes, las capotas de seguridad se supervisan y las emisiones se reducen a un mínimo apenas mensurable. Las piezas se fijan mediante una gran cantidad de sofisticados sistemas de sujeción y soporte para reducir en gran medida los peligros derivados de las piezas en movimiento. Para poder hacer frente de la mejor manera posible a la elevada presión de costes, las empresas actuales prestan una especial atención a un óptimo intercambio entre la preparación del trabajo y la máquina. Aquí, las interfaces con los programas de optimización y del sector más comunes consiguen los mejores resultados.
 
Aquel que piense que las escuadradoras solo sirven para trabajar la madera y los compuestos de madera está completamente equivocado. Sin duda, las escuadradoras son todo un clásico entre las máquinas para trabajar la madera, pero hace mucho que conquistaron también el mundo del mecanizado del aluminio y del plástico. Ambos materiales se pueden cortar perfectamente con una escuadradora moderna, siempre y cuando disponga del equipamiento adecuado y de los accesorios correctos. Incluso materiales especiales como el plástico reforzado con fibra de carbono (CFRP) se pueden serrar con una máquina correctamente equipada.
 
Si se tienen en cuenta todos estos aspectos, pronto queda claro que en un taller a la última no puede faltar una escuadradora moderna como productiva máquina todoterreno.